Tal vez
no lo noté
solo
fue un día sin
verte

Parado frente al mueble, escruto la huella dejada. Me recuerdo pintado al sillón de la sala de no estar. La brisa luchaba contra las cortinas para darle entrada a la tenue luz. Yo era inmutable.

El brillante sol calentó mi cuerpo y alejó mí vista del hundido. Te recordé y me fui a buscarte; me senté frente a lo que eras tú y observé. Sentí el sol de la manera más desgraciada posible, la que no deja sombra.

-Flor Marte-