Mariposas de mi estomago, mariposas de mis ojos, mariposas de mis cabellos, mariposas en el cielo, mariposas para el desayuno comiéndose mis pecados, la señal de las mariposas en mi vida es presencia misma de como siempre huí de mis alas, raíces coloridas u opacas, pequeñas, gigantes, daban miedo hasta morir, huía, me escondía detrás de mi madre, de mi padre, hoy me rozan las mejillas sin miedo las como, las trago y las devoro, mariposa soy, seré azul, morada, negra, amarilla o naranja, opacando la vista de todos volando alto mariposa; señales inesperadas, una de ellas mordió mi dedo, la belleza muerde, mata, envenena, la belleza vuela, la belleza es vil, la belleza de una mariposa como la mía esta debajo de mi febril vestir, comprendí el secreto oscuro de mi vida al observarlas de cerca, al tenerles miedo porque temía de mi grandeza, de mi belleza, temía de mi inteligencia, temía de ellas hasta que las admire, las contemple y las ame.

Entonces si vuelo alto como mariposa nadie querrá atraparme, solo por la belleza para después matarme.