No soy el tipo de chica que desde pequeña sueña con convertirse en una de esas princesas de Disney que aparecían en las películas viejas; no creo en el amor a primera vista, no me agrada la idea de esperar que alguien me salve, tampoco ansió que llegue mi hada madrina para que con un movimiento de varita se deshaga de mis problemas sin yo tener que hacer nada, ni deseo con fervor casarme con el chico perfecto para asi poder ser feliz. Preferiría ser como las princesas de la real monarquía de siglos pasados, que luchaban porque sus palabras fueran oídas por al menos alguien y asi sus palabras no fueran solo susurros que lleva el viento, y que eran capaces de levantar ejércitos al campo de batalla, mi idea de amor a primera vista es de una madre a su bebe cuando nace, no a un amor romántico que es con el que mayormente lo juntan, si me encuentro envuelta en un problema busco la manera de solucionarlo e incluso cuando fallo no pido ayuda ya que eso para mí implicaría la derrota absoluta que evito cuanto pueda, soy terca por lo cual no acepto consejos ni aunque puedan hacerme bien, y procuro que si alguien va a hacerme feliz seré yo misma. Asi que si fuera un personaje de las princesas de cuentos de hadas probablemente sería la madrastra o la bruja de la historia, que hallaba su objetivo y luchaba hasta obtenerlo, sin importarle a cuantos afectara hasta su menta ni cuantos enemigos se ganara.