A veces me pregunto si alguna vez el peso en mis hombros será tan grande que me hará caer, si el estrés que agobia mi mente será tan potente que mi cabeza estallara, y si llegara el día en que no pueda soportar lo que me atormenta y me impide dormir, haciéndome desplomar sobre el frio suelo de mi habitación, obligándome a expulsar todas las lágrimas que con tanto empeño no les dejo salir. Y si ese día finalmente llega, dejare también caer la sonrisa que conforma mi mascara y le proporcionare una respuesta sincera a todos aquellos que alguna vez me preguntaron si estaba bien.