Él me gustaba más que cualquier atardecer, me gustaba mucho, me gustaba más que una brisa fresca en un día caluroso, me gustaba más que una noche estrellada, me gustaba incluso más que cada uno de mis sueños, de mis anhelos, de mis hobbies, a el podía escucharlo reír todo el día, podía verlo más que a mí película favorita, yo lo veía tan fuerte tan imponente, y aún así quería protegerlo, más que gustarme, yo lo admiraba, lo comprendía, lo amaba.
Yo, yo lo amaba, ahora no queda nada....