Pálido como la nieve

Frío como el invierno

Lejano como las nubes

Repentino como la tormenta

Su rostro es sublime

Sus ojos oscuros como la noche

Aunque aveces parecen brillar más que las estrellas

Una mirada es suficiente

Para lograr quedarse en mi mente el día entero

Su presencia es más arrasadora que la de un huracán

Viene, destruye y se va

Lo peor de todo es que a la distancia

A lo lejos como un poeta llenando renglones

Me miras en silencio

De una forma imposible de explicar

Y te alejas de nuevo sin más