No sé qué somos, ni qué seremos.
Me inyectas felicidad en dosis de inseguridad.
¿Debería arriesgarme? Sí.
¿Me hará feliz hablarte? Efectivamente.
¿Será seguro gustarte? Tal vez.
¿Querrás dar este paso conmigo? Esa es la gran duda...