Su respiración era acelerada, sus ojos recorrían con temor toda la habitación que era iluminada gracias a una ventana que para su mala suerte se encontraba cerrada, sus piernas temblaban y pequeñas gotas de sudor recorrían por su frente, la adrenalina que sentía le hacía tener más miedo...miedo a no lograr sobrevivir.
Procurando no hacer demasiado ruido recorrió aquella habitación que se encontraba sucia y destrozada tratando de buscar una carta, la carta que la sacaría del lugar en el que se había metido. Movió con delicadeza los libros que vio en la estantería aun temblando encontró lo que buscaba, la abrió con cuidado y la empezó a leer pero cuando terminó empezó a escuchar pisadas fuertes y rápidas entonces el temor que hace unos instantes se había ido regresó... Recogió su mochila que contenía lo necesario para seguir viva y salio con demasiado silencio tratando de caminar rápido pero temía que sus pasos se escuchasen y aquella criatura con la que aceptó jugar viniera por ella.
Recorrió el largo y estrecho pasillo de ahora aquella abandonada fábrica.