MUCHOS AÑOS ATRÁS...

---Bievenida al mundo, pequeña Leia. -decía su madre, mientras la mecía en sus brazos. Miró al hombre que tenía justo en frente.- Llévala con vos, conmigo nunca estará a salvo.

---Y cuando quiera conocerte, qué le diré.

---Nunca lo hará. Se llamará Leia Stark, si no, Nieve. Pero por favor, llévala con vos. -le entregó a la niña, mientras ésta lloraba, desconsoladamente.-

---Espero que algún día puedas perdonarle.

---No estaré viva para cuando tenga que hacerlo. Ella será quién decida por mí. Ahora váyase, antes de que alguien le descubra.

Y entonces se marchó, con la pequeña recién nacida en sus brazos, camino de Invernalia, su nuevo hogar.