Me gusta mirarla.

Cuando lee en el sofá, en bata y despeinada,
pura, como es, sin aditivos.

Me gusta mirarla.

Cuando estamos en la cama y va a correrse.
Allí, amigo, me gusta mucho su cara,
sus brazos acercándome hasta el mundo.

Me gusta mirarla.

Cuando habla con la gente y destroza a todos con su luz.

Me gusta mirarla

Cuando el poema que se lee es para ella,
cuando se pierde y no sabe que la observo,
cuando está en Princesa y me la encuentro pensativa.

Me gusta mirarla.

Cuando se recoge el pelo
y deja la caligrafía de su cuello
a la vista del mundo.

Me gusta mirarla.

Cuando estudia en su despacho
o cuando me deja que me beba su sonrisa a cucharadas

Me gusta mirarla.
No hay nada mejor

-Todos mis futuros son contigo.
Marwan