Gracias. Es lo único que tengo para decir luego de haber dado por terminada esta "relación".

Estuve contigo muy poco tiempo pero te quise con una intensidad indescriptible. Ahora que no te tengo me di cuenta de que te amo, de que me he enamorado de ti.
Estoy inmensamente agradecida contigo porque me hiciste vivir experiencias únicas que quizás no vuelva a vivir, o que con suerte las volveré a vivir pero con una mejor persona y de una mejor manera.

Si algún día vuelves a aparecer frente a mi, sólo espero tener la seguridad y la confianza para poder darte la espalda sin arrepentimiento.
Espero que cuando nuestros ojos vuelvan a encontrarse te arrepientas de lo que me has hecho y yo ya no sienta nada, ojala yo no tenga ganas de volver a verte.

También espero que cuando quieras finalmente estar conmigo, ya a mi me dé igual tus sentimientos, tu vida, todo lo que tenga que ver contigo.
Tengo fe en que podré superarlo todo, en que podré suprimir por completo todo y seguir adelante, mientras tanto, seguiré recordándote.

Gracias por las risas compartidas, por la experiencia, por las miradas. Gracias por mentirme muy bien, por hacerme sentir la persona más especial del planeta, por hacerme creer que tus besos y tus caricias me llenaban más que nada en el mundo. Gracias por ser sincero hasta cierto punto, por hacerme sonreír y llorar al mismo tiempo, gracias por los recuerdos, por venir a mi vida y enseñarme cosas nuevas.

Gracias por los besos y las caricias.

Ahora espero que te llenes de coraje, que ya no mientas, que enfrentes la realidad y que realmente te esfuerces por ser una mejor persona.
Más que todo espero que la próxima vez el miedo no te impida querer.

Gracias amor, por dejarme estar un instante entre tus brazos.