Nuestros padres dejaron una porción conductual sobre nosotras, una porción que el tiempo forjó a su antojo, que nos unió y nos separó, que nos hizo todos los días diferentes una de la otra.
Juntas vivimos muchas situaciones, algunas que solo contaremos a quien merezca oirlas y nadie lo merece.
Tu eres un reflejo de mí, de mi memoria, de mis recuerdos y yo soy tu reflejo también. Somos la prueba de que la otra existe, somos diferentes pero tu esencia está toda en una pequeña parte de mí, mis impulsos irracionales llenos de esa fuerza inquebrantable son un reflejo de ti, mi dureza interna y mi capacidad de salir invicta de una lucha en la que pude destruirme son un reflejo de ti, mi motivación por despojarme del conformismo y buscar el conocimiento son un reflejo de ti, mi fácil desapego a las relaciones, mi capacidad de identificar las debilidades del otro para exponerlas como ofensa (cuando las merecen) son un reflejo de ti, mi compasión, mi desapego a las cosas materiales, mi lado maternal, mis miedos a perder los seres que amamos, mi inocencia, mi orgullo, mi silencio, mi tedio a expresar, mi dedicación a lograr algo en lo que creo, mis ganas de no ser igual a nadie, mi amor por cada miembro de nuestra familia, mi ego, mi llanto desbordado, mi risa estúpida, mi complejidad, mi racionalidad, mi inseguridad, mi amor propio, mi respeto a la vida, mi delirio de grandeza, mi lealtad todas son un reflejo de ti que se esconden en mí pero se exponen de forma incontrolable en incontables momentos de mi vida.
También tu me llevas a mí en ti. Llevas esa moral de nunca querer herir a nadie, de hacer sentir cómodo hasta al más insoportable ser, llevas la terquedad, llevas las ganas de no perder contra nadie, llevas la simpleza de encontrar felicidad en pequeñas cosas (tesoros), llevas la determinación de cumplir lo que te prometiste, la constante interrogación existencialista, la nobleza, la exageración, la búsqueda de protección, de refugio, la soledad, la culpabilidad, el querer abarcarlo todo y frustrarse por no poder hacerlo, el alma “blanda” que al final es solo una ilusoria debilidad llena de fuerza que no compadece nada, la fascinación por los detalles, la sorprendente rapidez de fastidiarte de las personas, la preocupación por banalidades como lucir bien, la idolatría, la amabilidad, las ansias de libertad, el huirle a la rutina, la importancia al amor, las ganas de aventurar, la preocupación de estancarse en un solo lugar, la iniciativa, la responsabilidad de defender al más caído, el rechazo a una vida llena de esquemas comunes, la muchas veces estúpida subestimación de los demás, llevas tanto de mí… tu me llevas también Pao.
Somos tan diferentes pero llevamos una pequeña parte de la otra enfrascada en nosotras, lista para destaparse cuando lo necesitemos cuando yo necesite ser tú y cuando tu necesites ser yo, verás como te apropias de lo que constantemente soy para usarlo a tu favor, tal y como yo lo hago.
Te amo y te amo por compartir 15 años conmigo. Desde que tuve conciencia, desde que dejé de ver todo con ojos de niña, te vi, te vi a ti como la mujer que eres, convertida en una adulta tan distinta de mí, vi tu carácter vi lo que serías, vi tus miedos, vi lo que odio y amo de ti, vi tanto en ti y entonces ya no quise cambiarte, se apartaron mis deseos de pelear contigo ¿Te acuerdas como discutíamos? ( Solo tu haz logrado ponerme histérica) Noté que el hecho de que fueras mi hermana de sangre, no te convertía en una copia de mí, o de mamá, o de papá, o de quien fuera. Noté que eras perfecta y valiosa (demasiado) tal y como eres, noté que crecí porque aunque siempre serás mi hermanita pequeña, te vi hecha la persona que eres y serás, y me asusta, tengo miedo a perderte, a que te alejes, porque es tu esencia hacerlo, tengo miedo a perderme de tus momentos que siempre siento tan propios, tengo miedo de que nuestras vidas nos separen, me aterra pensar que no quieras compartirme nada de lo que pasa en tu vida porque nunca lo hemos hecho del todo y porque nadie en el mundo me importa como me importas tu y nuestra familia.
Eres mi hermana pequeña mayor, mi amiga, mi compañera de vida y de recuerdos preciosos que se harán inmortales con los años, mi compañera de momentos diabéticamente felices y otros tantos muy tristes, la persona que siempre estuvo compartiendo mi habitación, mi dupla de canciones inventadas para dormir, mi calma, mi única cura cuando caí en la oscuridad, nunca olvidaré eso, porque llevas tanta magia en ti que tu sola presencia calmaba mi llanto en esas noches tormentosas ¿Recuerdas?
Estas letras no son nada en comparación a lo que eres para mí y a lo que somos juntas, estas letras son el ácaro de nuestras vidas, una muy breve descripción del místico espejo que somos hermana. Mi hermana del mar y del cielo, mi hermana de vientre, mi hermana de infancia, mi yo de reserva, mi yo de defensa.👭💕te amo