Faltan 3 meses para que todo este esfuerzo se haga realidad. Tres meses para terminar una etapa y comenzar una nueva. Conocí a gente muy buena y no tan buena. Me conocí a mí misma desde nuevas perspectivas. Ocurrieron situaciones que me hicieron dudar del mañana, pero aún así seguí. Hice amigos nuevos y me despedí de algunos viejos. Incluso volví a hablar con gente que dejé de hablar, y me siento feliz. Todo este tiempo quise irme lo antes posible, pero...¿saben qué? Ahora pienso todo lo contrario, y me da una molestia en el estómago, como cuando estás enamorada/o. ¿Será que no me quiero ir por eso? Siempre fui muy enamoradiza, lo cual no me hace estar segura de si es algo bueno o malo, porque con la misma rapidez también me desenamoro. A veces tengo ganas de enamorarme de un solo chico y punto, pensar siempre en el mismo. Incluso ahora tengo a uno en mi mente, TODO EL DÍA. No sé si es la forma en la que me trata, o por lo diferente que es del resto y tan solo no se da cuenta. El es tan feliz todo el tiempo, llego a envidiarlo a veces, pero lo bueno es que me contagia su felicidad, y me transmite la víspera de graduación, que es como si fuéramos infinitos, tal como dice el libro. ¿Y si lo somos? Quiero decir, esa sensación que tenemos: que vamos a estudiar algo que nos apasiona ahora, que trabajaremos por un poco de dinero para sentir que somos independientes, que estaremos fuera de casa más horas de las que uno se imagina, que amaremos hasta el último centímetro de alguien, que nos desvelaremos noches y noches para repasar los apuntes, que nos esforzaremos al máximo para sentirnos satisfechos...
Pero de esas cosas no podemos estar seguros, tal vez estamos planeando ser infinitos al ritmo que vamos hoy. Y no hay que preocuparse de eso ahora, no... Si nos equivocamos está bien, está más que bien, sino todo esto no sería divertido, todos los días serían iguales y llegaría a tal punto que sea lo que estemos haciendo y lo abandonaríamos todo. No hay que rendirse. La vida es un desafío, y este apenas está comenzando.
Yo sé que vos y yo podemos afrontar esto. Y si hay que soltar lágrimas, bueno, siempre se deben hacer sacrificios.