En la noche todo se siente un poquito mas, la extrañeza, de momentos, personas, lo que te hacían sentir.
Pensamientos que invaden mi mente y no me dejan dormir, se convierten en insomnio, en lagrimas, en sonrisas.
Mis pesadillas y temores se abren paso por la habitación llenando de oscuridad todo a su paso, hasta llegar a mi.
Mi imaginación, sale e ilumina la habitación, mis pesadillas y temores se alejan.
Las palabras salen de mi y necesitan ser escritas, así que, tomo mi hoja y mi lapiz, y escribo.
Y ahí es cuando por fin puedo dormir.