Son las 3:30 de la tarde, las 3:30 en punto. Un día lluvioso de mayo, en el cual lo único que hago es pensar en ti. Lo dijiste perfecto - creo que no hubo mejor manera de decirlo - ‘de todas las voces que ocupan mi cabeza, de todas las vidas con las que me he encontrado y de todos los hilos que se han tejido, tu haz sido (y quizás siempre serás) el más fuerte, el más impactante, y el más inolvidable.

Dios sabe que la juventud se apoderó de nuestros deseos y pecados en el pasado, como dios también sabe la razón por la cual seguimos compartiendo nuestros caminos hoy en día. Aunque tenemos nuestras diferencias en tanto a 'ideales,’ creo que el amor que tu y yo compartimos es mucho más grande.

Hubieron problemas, eso esta claro. Pero a pesar de los problemas, tu me quisiste de una manera impresionante. Me quisiste cuando yo no supe quererme a mi misma - tu paciencia, cariño y pasión por la vida envolvieron mi corazón cuando al tuyo le sobraba tanto amor. Tu forma de caminar por los obstáculos que se te han presentado es admirable - no todo el mundo posee tanto coraje. Quizás podría decir que aunque es muy tarde, también logre llenarme de ti.

He pasado varios días de varios meses tratando de descifrar el 'por que?’ Y aunque aún no tengo una respuesta sabía, lógica o completa, se que por lo menos te ame. Quizás tu eres y siempre serás esa persona para mi. La persona con la que estoy destinada a compartir mi vida, la persona que me hará y podré hacer feliz.

No estoy segura que has pensado al respecto, no estoy segura si esto es algo que aún quisieras contemplar. Pero lo que tu y yo tuvimos - lo que tu y yo tenemos - es fuerte, es lindo y es real.

Ahora, entre mis palabras abstractas y la lluvia que acaricia el techo sobre mi cabeza, he escrito una carta de amor dedicada a aquel que me enseño a valorarme a mi misma. Aquel que me enseño que la felicidad es gratis, que la vida se comparte, y que los buenos hechos se devuelven por montones.

Ahora, entre mis puntos y comas, y entre las nubes negras que empezaron a despejar, tomare esta oportunidad para decirte que te quiero con todo mi corazón. No cabe ninguna duda que siempre estarás en mi vida, como espero por siempre estar en la tuya.

Son las 4 de la tarde - las 4 en punto. Un día oscuro de mayo en el cual lo único que hago es pensar en ti. Lo confesé - creo que no hubo mejor manera de hacerlo.

Te quiero.

Te quiero.

Te quiero.