El momento final ha llegado, es hora de decir “hasta luego”. Hay tantas cosas que quiero expresarle, pero no encuentro las palabras adecuadas que lo describan.
Hay tantas cosas que yo he aprendido de usted, como el número de Avogadro, los moles, la masa atómica, la tabla periódica y todo eso. Pero, ¿sabe qué aprendí en todo este tiempo con usted? Aprendí a no rendirme, a dar lo mejor de mí, demostrar de lo que soy capaz. Me enseñó a creer en mí y a tenerme fe. Aprendí que un momento puede convertirse en una futura sonrisa, que un ratito agradable o cincuenta minutos de clase pueden transformarse en un recuerdo interminable en la memoria, de ésos que provocan mirar al pasado y querer volver.
Hoy, al verlo llorar por nosotros, me di cuenta que usted es el primer profesor que conozco en toda mi vida, al que llevaré en mi memoria a donde quiera que vaya. Me di cuenta que si estudio una carrera será porque me gusta, porque me apasiona en verdad.
Quiero que sepa que usted se convirtió en una persona admirable en mi vida. Siga haciendo lo que hace, eso que tanto disfruta, y cuando le recuerden a su mamá, también recuerde que aquí, en este mundo hay una persona orgullosa de haber sido su alumna.
Sinceramente, más que prepararme para ingresar a una nueva institución, me preparó para enfrentar la vida, y por qué no, también me preparó para disfrutarla, porque como usted dice: “la vida es como una paleta de hielo, si no la disfrutas, se te va, y si la disfrutas, pues también”.
Gracias por todo profe, de verdad. Estoy infinitamente agradecida con usted por todo el apoyo brindado; por todos los recuerdos y las clases. Por esos exámenes que me hacían temblar de miedo. Voy a extrañar sus sermones que me hicieron cambiar.
No sabe cuánta falta me va a hacer y sus palabras de aliento que me hacían sentir mejor.
¡Lo logré!, ¡Lo logré profe! He subido un peldaño más en mi vida y dos más de humildad. He terminado una meta de tantas que voy a cumplir, ya lo verá. Haré que se sienta orgulloso de mí así como yo lo estoy de usted.
Sé que soy ave de paso y que es hora de emprender vuelo hacia una nueva misión, pero a donde quiera que vaya, siempre lo voy a llevar conmigo. Toda la vida lo recordaré.

No se olvide de mí, por favor.