Me he estado haciendo esta pregunta desde hace cuatro meses, pero aún no consigo la respuesta.
Lo más fácil sería decir que fue tu culpa, como toda pareja de hoy en día, o el típico “no fue él, fui yo”. Y es que no, no logro hacerme una respuesta favorable porque eso no pasó así. Quizá fue la edad, quizá la rutina. Todo es un “quizá” y nada es un argumento total. ¿Por qué rompimos, eh? Hay tanto que quiero preguntarte, aunque por ahora me conformo con esa respuesta. Aquí hemos tenido la culpa los dos, aquí nadie tiene la responsabilidad. No. Me he enterado que sigues enamorado de la chica delgada de cabello largo, aunque ella no te corresponda. Supongo que sientes un poquito el cómo me he sentido yo todos estos días. Dime que todo es una pesadilla, que volverás, que si abro mis ojos estarás allí para abrazarme, calmar mis temores.
¿De verdad me quisiste? Si rompimos bien y esto sólo era un tiempo, ¿por qué te enrollaste con alguien más? Me dicen que debo ser fuerte por mí, que no me querías y que nunca lo harás, que sólo los recuerdos quedan y nada más, que me resigne, que busque a alguien, que te olvide, pero no entienden que he perdido para siempre una parte de mí. Dime que nada es cierto, que si te llamo, escucharé tu voz al otro lado de la línea diciéndome que me quieres y te preocupas por mí. No sé cómo expresar y cómo decir que me duele tanto el corazón desde que te fuiste. ¿Por qué rompimos? Es que cuando me lo pregunten no sabré qué responder. ¿Qué voy a decirles? Es bien jodido despertar por las mañanas y durante unos segundos olvidar todo, sentir que se sigue como antes, y entonces es cuando despiertas. Qué egoísta eres! Sí, eres un egoísta que sólo piensa en sí mismo, y no me importa decirlo, porque a final de cuentas nunca lo leerás. ¿Y sabes qué es lo más absurdo? Sigo dejando la puerta abierta para cuando vuelvas.La verdad es que ya me han hecho esta pregunta, pero sólo respondo con un “no lo sé”. Porque es verdad. Cada noche sigo pensando qué hice mal.
No te he olvidado.
Te extraño.