Un día un amigo me pregunto: ¿Cuando fue la ultima vez que te abrazaron y te dijeron un te quiero sincero?, pues ahí me sumergí en una lluvia de recuerdos y busque en el fondo de mis pensamientos, pero nada se asomaba. Me di cuenta que nunca lo había sentido, eso que dicen, las mariposas en el estomago, ese cosquilleo cuando te llega un mensaje de esa persona, pues no, no me había llegado la hora quizá, me di cuenta que ese espacio diseñado específicamente para guardar los detalles, las promesas, los besos, abrazos, estaba vacío...pero estaba bien, estaba siendo guardado solo para entregárselo a quien estuviese dispuesto a cuidarlo y si, hablo del corazón, solo debe ser entregado a quien lo merezca, a quien este dispuesto a luchar por el, para llenarlo de buenos momentos y no decepciones...simplemente para ser amado.