Amanecen un día con falta de ánimos, te sientes solo/a aunque estés rodeado/a de las personas mas importantes en tu vida, y solo te contienes a no desbordar esas lagrimas de tus ojos que por mas detengas en algún momento van a salir, quizás el menos esperado, el mas solo, o perdure hasta encontrar una respuesta a tus preocupaciones e indignaciones. Si no lo hablas por lo menos escribirlo te reconforta el alma, se renueva.