Y volvemos a ese momento. Ese estúpido momento en el que nos sentimos insignificantes, como si no valieramos nada. Ese momento entre las 00:00 y las 3:00 AM en los que no le encontramos sentido a la vida. En los que todo parece acabado y solo esperas que esos minutos no se pasen para no afrontar un nuevo día.

Algunos le llaman insomnio, yo le llamo "Poder para pensar en demasiadas cosas que me hacen mal".

A veces se me hace imposible poder expresarme, tengo ese sentimiento de querer explotar de repente y sacar todo lo que tengo y poder ver si algo de eso sirve. Si vale la pena, últimamente pocas cosas valen la pena.

Las cosas que para mi valen la pena aún: Los amaneceres, las canciones que expresan sentimientos, los abrazos, las películas que puedes ver una y otra vez, esos momentos que quieres que el tiempo se detenga, solo para disfrutarlo de por vida. Esos momentos tan escasos son los que hay que disfrutar, cada momento y absorberlo como si fuera nuestro, porque lo es. Es nuestro por completo si así lo deseamos.

Esos momentos "mágicos" "únicos" me gustaría poder encontrar una manera de describirlos realmente, de poder expresarme y decirles lo que pienso de ellos. De que no son una pérdida de tiempo en lo absoluto. Son los momentos por lo que dices "Si estuviera muerto no podría tener esto".

Solemos confundir los momentos con estar al lado de una persona. Pero eso es muy diferente de lo que en realidad es.

Confundimos muchas cosas con la felicidad en realidad, demasiadas que no deberíamos. No todo lo que nos hace reír es felicidad y no todo lo que nos hace llorar es tristeza. Quería escribir algo en concreto, pero no sé qué es. Es como si una idea divagara dentro pero no puede salir a la luz. Está atascada. Pensé en escribir terror, distopía, romance. Nada. Es como si mi cerebro me bloqueara a la hora de expresarme al papel. -Nótese que escribo en computadora y me hace gracia pensar que le digo así por más que la cuide mucho más que al papel. Otro grave error-

La última vez que logré escribir terminé borrandolo, o dejándolo. Como casi todo lo que logro escribir. Es tan difícil amarrarse de alguna forma a una idea y después cansarse de buscarla y terminarla. Me pregunto con qué frecuencia la gente hace eso con las demás personas. Si también se cansan de ellas y las dejan.

Usualmente me pregunto si todos creemos en lo mismo, pero no sobre las creencias religiosas o algunas ideas que tengan un nombre o del que las personas den a conocer que son partes. Me refiero a ese pensamiento de que somos especiales, esos que nadie dice nunca, que todos callamos y sólo somos capaces de expresar por una red social a las 3AM, tal vez sea que en la madrugada somos más soñadores y creyentes de que, por más remota que sea la posibilidad, podremos encontrar a alguien que nos acompañe en nuestros pensamientos. Alguien que nos comprenda de infinitas maneras que creías totalmente imposibles.

Tal vez sea el deseo de que algo bueno ocurra, o tal vez sea obra de la gran madrugada en donde todos somos creyentes, que supe con certeza que todo cambiaría. Estaba casi segura de que, de alguna forma, esa persona algún día llegaría. Me decepciona un poco saber que este pensamiento es compartido con un montón de persona en este mundo y que probablemente no las conozca o no se den a conocer. ¿Cuantas cosas cambiarían si dijéramos todo lo que pensamos sobre todos? ¿Tendríamos nuestros amigos actuales si comenzáramos a divagar sobre cómo es que nos creamos en un espacio público? Si la respuesta es sí, creo que eres afortunado. Y si la respuesta continua con que ellos también lo hacen, yo sería la persona mas feliz del mundo.

A veces las personas no son lo que esperamos, tal vez porque tenemos nuestra vara demasiado alta o demasiado baja. O simplemente porque nos gusta crear a la persona perfecta, pero esta no existe.