En un universo paralelo no lo arruinamos. Estamos juntos desde los 20 años, tenemos una vida sencilla pero feliz, nos casamos, tenemos hijos hermosos y envejecemos juntos. Pasamos las noches de los viernes platicando mientras tomamos unos tintos. Enfrentamos la vida juntos, de la mano, nos escuchamos, respetamos y hacemos mejores personas. Suena común y aburrido pero en realidad es una vida hermosa.