sin darme cuenta yo también me estada riendo con el, me había contagiado su felicidad
seguramente sera por eso que me encantaba su sonrisa, por que así a mi también se me contagiaba ya que no podía adquirirla por mi cuenta
muchas ráfagas de viento le chocaban contra su frente y su cabello negro se agitaba, mientras aun reía.
Pensé, si era yo la causa o me la estaba dedicando. jamas alguien había reído así tan sinceramente