Tú eras una clase diferente de inalcanzable
porque entendías
que las personas no pertenecen a otras
y yo quise ser tuya.
Porque eras demasiado inteligente para enamorarte de la idea de alguien
así que de nada servía
que las palabras crecieran como flores de mis dedos
y te confesara que he vivido ciento noventa y seis vidas
antes de ti
y que puedo ser quien tú quieras que sea.

Eras una manera diferente de desengaño
porque tú sabías
que el amor no se trata de encontrar a alguien
quien quiera conocerte de pies a cabeza
sino que le asuste conocerte como se conoce
porque somos un montón de contradicciones.

Tú querías a alguien para visitar
como un museo,
para que te cuente su sueño más raro
a medianoche
recostada en tu brazo derecho
que para cuando hormiguea
ya no te importa.
Y que te hable de cuántas veces se sintió miserable y afortunada
porque fue ahí cuando se dio cuenta de qué va la vida.
Y yo todavía no sé qué estoy haciendo de la mía.

Tú querías alguien para visitar como la ciudad
a la que siempre has querido ir
pero no conoces.
Para pasear por sus calles
cuando llueve y quieres jugar al poeta
nostálgico
melancólico
taciturno
y ajeno.

Tú querías a alguien para visitar
contarle tus historias,
que te contara las suyas,
y
luego
irte.©
Fuente: https://www.facebook.com/LanzarseAlVacio/