¿Quién iba a decir que te encontraría luego de tanto tiempo?
Solo, casi melancólico y nostálgico, caminando por el camino llena de piedras que habías dejado en el pasado.
¿Quién iba a decir que te encontraría luego de tanto tiempo, luciendo tan atractivo?
Que te vería con tus rulos rubios retenidos en una coleta, con tus rasgos marcados, con aquellos labios.
¿Quién iba a decir que, cuando te viera, recordaría el toque de tus manos y el roce de tus labios?
¿Quién iba a decir que, cuando te viera, recordaría la incandescencia de nuestros besos, la infinidad de las caricias en nuestros propios trazos marcados en nuestras pieles?
Fuiste tú quien saboreó mis recuerdos y creó unos nuevos. Eres tú, eres tú quién me marcó sin errores, sin dobles intentos. Y ahora serás el mismo chico, con la misma encantadora sonrisa, con los mismos intensos sentimientos.

Te veo... te veo y no puedo evitar sonreír. No puedo evitar hacerlo cuando recuerdo las veces que escondí mis manos en tu cabello, las veces que recorrí tu piel con mis besos, las veces que busqué refugio entre tus brazos, las veces que te escuché decirme un "te extraño".
Te veo. Te sigo viendo. Y veo al mismo chico desvaneciéndose en un gran hombre, que con su mirada grisácea, saboreaba los momentos juntos que tanto nos costó crear.
Te veo. Ya no eres un chico, eres un hombre. Un hombre que me recuerda los buenos momentos, pero también los malos. Un hombre que me hizo sentir mujer, hasta cuando las pesadillas volvían y te buscaba cual niña alegando sobre el monstruo bajo mi cama.
Eras, eres y serás quién me enseñó todo lo que hoy se. Y aunque me esforcé y empeciné en olvidarte, en mí están los trazos de tu piel marcados en la mía, en mí está el roce de aquel suspiro que tomamos por despedida.
Estoy con otro, tu estás solo, pero no puedo, no puedo verte y no sentir nada. No puedo no decir que no te extraño, que no añoro la intensidad de nosotros.

— Te amo.
— Lo siento.

Lo siento. Lo siento. Lo siento.
¿Cómo no podría sentirlo?
Entonces, otra pregunta llega, y como las anteriores, sin respuesta:
¿Quién iba a decir que te encontraría luego de tanto tiempo, y que te seguiría amando?

Lo siento.