Todos tenemos ese lugar al que siempre regresamos tal vez cada día o en una salida inusual a un lugar distinto pero en esencia es el mismo lugar, seguro piensas que hablo del trabajo, escuela o cualquier otro lugar rutinario al que asistas, pero no, no es así mi querido lector, hablo de donde te acurrucas o simple mente te acomodas, mensajeas, lees, comes, estudias o tal vez en un día malo lloras abrazando la almohada fuerte o apretándola en tu cara para gritar o quizá no sea así y simple mente eres feliz y haces de todo lo demás, lo que se te pueda ocurrir.

Seguro que ya lo tienes, ya lo descubriste, o no... Tu bella cama, ni mas ni menos prácticamente ahí hacemos de todo un poco, la confidente de tus lagrimas o quizás de una o que otra aventurilla pero eso ya tu sabrás.

Es el lugar al que siempre llegas después de un día largo debajo de las sabanas ahí donde te acurrucas siempre, esta ahí para ti y no importa el tamaño a veces cabe con lo que la llenas, no te deja siempre esta ahí para ti y tu bajo las sabanas y tu creatividad para usarla.