“Y follamos, cogimos, dormimos juntos, hicimos el amor de muchas formas, nos entregamos en todas las posibles maneras y posiciones habidas y por haber. Pasamos la noche uno encima del otro y viceversa. Nos besábamos, le acariciaba el cuerpo, le contaba las pecas, los lunares se intensificaron, le apretaba fuerte, le mordía el cuello, me arañaba la espalda, gemía, se retorcía, sollozaba, suspiraba, me marcaba con besos. Todas las noches soñadas se volvieron una y ella se volvió en mi. Y nos arrullamos, y nos amamos; y pasamos la madrugada uno en frente del otro. Dos cuerpos jugando a ser poesía.”