Me volví obsesiva a ellas, como a vos.
A las cosas que no tengo.
Los abrazos faltantes, a el sonido de tu voz
a cada palabra
y todo sin ninguna razón.
Me volví obsesiva a todo lo que me llenaba el corazón
pero yo no estaba ahí y me perdí.
Me perdí en lo que creí y no fue
o en lo que creo y no es, no lo sé.
Contradictorio.
Porque encuentro calma en ellas
en mi silencio, en tu ausencia.
Mi esencia en su imagen
tu esencia en su aroma.