Ella era fuerte o lo aparentaba, fingía que todo le valía, como algunos lo hemos hecho, pero llego ese día, ese maldito día, donde se fue derrumbando aquellas paredes, aquellos muros que construyó con mucho esfuerzo, y ella cayó, lloro, pero aun así sonreía, estaba al borde, ella ya no podía, pero ella sabia una cosa, ella sola podría salvarse, y eso hizo, agarro sus armas, las más bellas y las uso, se salvó, ya no hacen falta esos muros, ahora tiene sus armas más potentes y podrá defenderse y salvarse de cualquier guerra.