Despierto,
me encuentro en el mar,
flotando sin rumbo,
sin saber el día,
sin saber la hora.

No hay nadie a mi lado,
tampoco nunca.

Intento salir,
encontrar el camino a tierra,
pero no puedo,
estoy atrapada.

Grito y no sale la voz,
me refugio en mis pensamientos,
cierro los ojos y vuelvo a dormir.

Despierto, sigo en el mar,
¿Qué día es?

No como, no bebo,
pero no me preocupo,
siento que esto ya lo he vivido.

Pasan días, sigo en el mar,
no encuentro salvación,
ni alguien que me salve.

Sigo sola, en medio del mar.

En realidad,
en el mar de la habitación.