Gritos en la penunbra
ahora todo amanece en un color gris,
pero yo soy midas.
Las alas se despliegan
de dondequiera que puedan,
y yo intento volar, pero
mis alas no tienen plumas.
Huelo el amanecer a kilometros,
amenaza con salir
y destruirlo todo.
Alguien me coge el corazón
pero yo no me doy cuenta
estoy demasiado embelesada
notando como alguien
me acaricia la mano
y me araña el alma.
El sol me ciega.
Los sentidos se me nublan.
Todo se reduce al sol.

-NSA-