Tuve miedo. Tuve miedo de no ser lo suficiente; lo suficiente para vos. Porque quería ser todo lo que quisieras y perdí. Perdí porque no lo supe manejar, porque te vi yéndote con alguien mejor, alguien que no tuvo miedos. Que pudo ser. Quise pretender que no me importaba, quise parecer algo que no era, si te quería con todo mi corazón. Si sentía una revolución cuando estabas cerca. Cuando me elegías.
Y el miedo gano. Y no pude. Y sé lo que pensaste, y no te reprocho nada. Vos seguiste y yo seguí, y así y todo tengo esas ganas en algún rincón de mi cuerpo queriendo salir, queriendo hacerte saber que no pude. Que me perdones.
No hay tiempo que vuelva, ni pasado que cambie, pero ahí estás vos en tu lugar y yo acá en el mio. Yo pensando y vos? Vos también, pero, en vidas distintas. Porque vos seguiste y yo seguí como pude. Y te perdono y hasta un poco quiero agradecerte, porque fuiste mi dolor casi primero, y mi amor. Y no te reprocho, ni me arrepiento. Hoy soy yo, y me costó perderte para entender lo que es el miedo. Hoy perdí pero gane.