¿Es ese mi propósito?

Me pregunto constantemente.

Salgo a la calle, con vestidos preciosos, labios bañados en rojo y tacos altos.

"¡Tienes un cuerpo perfecto!" Solían decirme mis amigas, que se solían quejar porque tenían poco busto, porque tenían demasiados kilos, porque eran muy bajas o muy altas.

"¡Tu rostro es bellísimo!" Elogiaban, porque no les gustaba su nariz, porque no les agradaba el color de sus ojos o porque consideraban que aquel grano en su frente era demasiado notable.

"Saldría con ella...Es hermosa." Oí comentar a un chico cuando tenía catorce, mientras sus amigos expresaban su acuerdo mediante palabras obscenas.

Rara vez he oído algún tipo de admiración hacia mi personalidad, siempre ha sido hacia mi cuerpo.

Salgo a la calle, con vestidos preciosos, labios bañados en rojo y tacos altos. Porque es lo único que tengo.

No sirvo para nada.