A veces nos sentimos decaídos, es como si estuviéramos felices y de repente la sonrisa se borra y no hacemos más que preguntarnos el porqué de eso, sentimos un vacío, sentimos que nos falta
algo, o alguien...; sentimos que nuestro corazón no da más, que ya no creemos en el amor y en la felicidad propia, que no sabemos para qué somos buenos, nos sentimos perdidos en nuestro mundo de tristeza,nos sentimos solos, pero siempre estamos rodeados de personas, lo cual es
algo que no comprendemos ya que no sabemos el porqué de nuestras decaídas, de nuestras tristezas y solo buscamos una respuesta a ello, pero desafortunadamente nos perdemos buscándola, nos sentimos perdidos, sin talento, sin amigos, sin apoyo, sin amor...

Nos sentimos en un túnel sin salida, oscuro y vacío...
ahí es cuando decidimos dejar de creer que vendrá alguien, ya no creemos en aquel príncipe en su bello caballo que llegará y nos pedirá que pasemos el resto de nuestra vida a su lado
y que seamos felices para siempre, dejamos de ver el mundo de la misma manera de cuando eramos niños, ya no nos sorprendemos de lo que pasa, ya nos deja de doler las traiciones o las faltas,o a menos eso queremos que piensen los demás, ya no nos importa si creen o
no creen en nosotros.

Cuando alguien más llega a nuestra vida, ya estamos acostumbrados a las faltas y traiciones, ya no queremos abrir nuestro corazón, ya no creemos en lo que dicen, se nos presenta muy dificultoso hacerlo, lo peor es cuando empezamos a sentir cosas y decidimos abrir nuestro corazón, en mi caso no ha habido un caso diferente, todo al final es igual, te prometen, te ilusionan, te hacen pasar momentos inolvidables, los cuales no habías vivido con nadie y al final... te dejan
con todos eso sentimientos dolorosos, preguntandonos si alguna vez nos amaron.

8/07/2017 -DANIE