Nunca vi a nadie reir como ella.
Disfrutaba cada momento como si fuese el ultimo,
mostrando su sonrisa inacabable.
No habia un dia en el que me sintiera un poco triste que no la viera y se me iluminara la vida.
Era de esas personas que con tan solo una palabra
irradiaba todo el amor que llevaba dentro.

Estaba tan llena y amor,
y a la vez tan sola.

No tenia la vida que deseaba, lo podia ver en sus ojos.
Pero nunca, ni siquiera un segundo
dejo que la vieran triste.
Su dulzura le llenaba el alma
y todo ese amor que no podia entregar alguien,
lo entregaba al mundo.
Y como si no fuera suficiente,
se entrego a la vida plena y a la felicidad pura.

Pero aprendio que todo se acaba,
nada es para siempre.

Un dia la tuve a mi lado
y la vi como nunca la habia visto.
Estaba triste.
Sus ojos ya no gritaban ternura
y su mirada ya no era radiante.
Mas bien se veia cansada.

No supe que hacer.
Usualmente era ella quien me alegraba,
no sabria que hacer en este caso.
No sabia si abrazarla o darle un beso.
Asi que solo me sente a su lado.
Escuche sus pensamientos, su eterno suspiro abrumado
y ya no la reconoci.

La habia perdido,
se le acabo el amor.

Hoy quiero decirte,
niña alegre de ojos en penumbra,
que aunque hoy no seas feliz
tal vez mañana si.

Estare contigo,
tal vez te bese,
tal vez te abrace
o tal vez solo me siente a tu lado a hacerte compañia.
Pero no dejare que te pierdas en el vacio.

Y te ayudare a encontrar el amor que dejaste un dia por ahi
en una de tus aventuras.