Ya leíste mi carta y me tranquiliza saberlo. Me pone una sonrisa saber que te encantó el collar… no cabe duda de que nunca fallé en algún detalle que te di. Como verás soy un hombre de sentimientos. Un hombre honesto en lo que quiere. Pasa el tiempo y siento que yo ya hice mi parte, ya te busqué… ya te escribí… ya te dije lo mucho que te amo, lo tanto que te extraño y que te quiero. ¿Qué falta?. Esto es de dos linda. Ojalá esto último que hice por ti, te haya ayudado a saber que es lo que tú quieres, y si es que estás dispuesta a venir por mi… a volver a sentir mi amor. Para mi no es un juego, yo te puedo esperar… pero no te prometo que siempre lo haré. Alguien más puede llegar y venir por mi. El amor se trata de dar sin esperar nada a cambio, ya te brindé lo mejor que tengo… pero me estoy quedando vacío. Ya no te buscaré princesa…. cada día que paso sin ti, siento que me está matando. Pero no cometeré el error de rogarte. No te presionaré ni te forzaré a nada. Eres tú quien decidirá buscarme o no. Ya te entregué mi corazón, tú sabes si tirarlo… o corresponderle. Que te vaya bonito pequeña. Búscame cuando realmente me necesites, no puedo ser tu amigo o sobrellevar una plática “normal” contigo, cuando yo lo único que quiero es tratarte como lo que eres para mi… MI AMOR. Te adoro. Cuídate. Buenas noches querida. Dulces sueños y que descanses. PD: No tardes tanto… pues quisiera ya verte y hablarte de frente; mis brazos y mis labios te anhelan. Hasta pronto mi razón de ser. Y descuida… nunca morirás en mi, siempre vivirás en mis pensamientos; pero si sigo sin tenerte, con el tiempo se irá desvaneciendo lo que algún día llegué a sentir por ti.