No te quiero perder, que la distancia se devore nuestra miel y perdamos la fe.
No te quiero tener, y cuando menos piense perderte otra vez me duele hasta la piel.
Dentro de mí, semillas tengo de ti y sin ti, pueden querer morir.
Quiero sentarme a llorar, sacar de adentro mil cosas, que te quiero dejar.