El sábado por la mañana hemos decidido (yo y mi novio) pasar una tarde en el MUAC para visitar la expo de Yves Klein, a decir verdad no soy una gran conocedora del arte pero disfruto mucho visitar museos, no siempre conozco al artista pero después de ver la expo decido si busco más a fondo o no.

Si hay algo que no tengo duda es lo siguiente, creo que el arte es muy individual y debe de atraer algo en ti para en verdad disfrutarlo, por eso me gusta ir a las exposiciones y sorprenderme descubriendo que es lo que me gusta y no puedo decir lo que no me gusta, pero quizá lo que no me llama la atención de una manera especial.

La exposición de Yves Klein me hizo sentirme divertida y ese color azul que utiliza en la mayoría de sus obras me causo cosquillas, raramente me hizo transportarme a algunas escenas en varias etapas de mi vida.

Mi pieza preferida es esta fotografía de un hombre lanzándose al vacío desde el tejado de una casa, solo puedo mirar su cara y sentir la felicidad que interpreta mi cabeza, aunque este lanzándose al vacío es como si supiera que aun tirándose al vacío, esta a salvo.