Toda mi vida se basa en cumplir las expectativas de los demás.
Desde que tengo uso de razón siempre fui la típica persona sublevada , obediente , eficiente ante el pedido de todos y por supuesto aquella que piensa en el "que dirán" si no cumple las expectativas ajenas.
Pretendo ser la hija perfecta. Aquella que siempre obedece , aquella que siempre recibe elogios aún cuando no está presente. Aquella que siempre hace todo bien para no recibir un reproche. Solo para curar una herida que no causé.
¿Qué es lo que obtengo con todo esto? Nada¡Absolutamente nada! Lo único que gano es más presión , más exigencias , retos innecesarios. Poco a poco pierdo mi juventud , pierdo la oportunidad de vivir como todos , pierdo todos los sueños que en su momento eran posibles de alcanzar. Pierdo la oportunidad de conocer personas , personas que tal vez en un futuro sean las mas importantes de mi vida, cosa que no sé porque no me permiten relacionarme con ellas por juicios , por miedos , por razones que no sé. Olvidé que es lo que quiero , porque otros deciden por mi.